La ternura se aprende

Cuando presenciamos actos de niños o niñas pequeñas, en las que los abrazos o besos hacen acto de presencia, nos damos cuenta que el mundo no está perdido. ¡Y no es para menos! Vivimos en una casa universal caracterizada por la destrucción oficial o no oficial de la vida; por la desvalorización de todo aquello que no sea ganador, que no dé éxito, dinero o posición política. Es indudable que aquello que no crea mejores posiciones, que no otorga puestos de poder político, o que no nos hace más ricos, está a la baja. No se aprecia, no se entiende su importancia ni su necesidad. Dentro de esos importantes aspectos “a la baja”, se encuentran la ternura, los gestos cariñosos, los momentos sencillos. Pero cuando vemos a un niño acariciar con dedicación, con suavidad, con preocupación (casi como que fuera un adulto al que las hormonas le hacen sentir eso), entonces la reflexión más importante es: ¡la ternura se aprende! 1. Se aprende al ver a la familia convivir con ternura. 2. Se aprende al acostumbrarse a la relación basada en el diálogo, no en el grito. 3. Se aprende cuando se siente que es importante acariciar y dejarse acariciar. Cuando eso es costumbre desde los primeros días de vida. 4. Se aprende cuando se supera el morbo de lo que vemos en la tele, cuando el contexto del niño o niña, asume con naturalidad, con tranquilidad y con diálogo esos gestos que aparecen en la pantalla. 5. Se aprende cuando no se tolera la agresividad física (pero tampoco se reprime con otra agresividad física). 6. Se aprende cuando todo gesto, por muy sencillo que sea, es valorado y entusiastamente apreciado. La ternura se aprende, es lo que nos enseñan los niños y niñas que acarician con sus pequeñas manos, sus palabras con dicción aún defectuosa y su sonrisa ingenua y abierta.

Enseñar la indignación

Cada vez más parece que ya no nos afecta la muerte salvaje, la violencia, el desprecio a la dignidad e integridad humanas. Cada vez pareciera que somos más insensibles al dolor humano, a la destrucción de la vida en todas sus expresiones. Pero es importante que no ocurra eso, que no permitamos que nuestro ADN como especie humana, se incrusten la apatía, el desinterés o la indiferencia ante la injusticia, la violencia, el abuso de poder. En otras palabras, necesitamos -como humanos comprometidos con el planeta- sentir indignación. Necesitamos urgentemente seguir sintiéndonos indignados por los políticos, empresarios, financieros, funcionarios, educadores, etcétera, que aprovechan sus posiciones de poder para lograr sus intereses personales y sectarios, aunque afectan a grandes masas poblacionales, aunque hagan más pobre, más violento y más terrible este mundo. Recordemos que la sentimos indignación cuando sentimos que nos arrebatan la dignidad. Sentimos indignación porque nos sentimos dignos de y para la vida, la justicia y el desarrollo. Enseñar la indignación (como un aporte a movimientos genuinos como el iniciado en ciudades españolas en los últimos días) puede empezar por algunas acciones prácticas con nuestros alumnos o hijos: 1. Cada vez que vemos o sabemos sobre un acto de violencia contra algún ser humano, deberemos mostrar nuestra pena por la víctima y sus familiares. Eso significa conversar sobre el dolor que estarán sufriendo, sobre la tristeza que habrán de tener. (Tengamos cuidado, eso sí, de no causar amarguras profundas a nuestros niños, niñas y jóvenes). 2. Conversemos sobre las causas, los factores y los actores que causaron el hecho violento. Busquemos siempre compartir visiones o posiciones de rechazo a todo abuso, sea quien sea y por lo que sea. 3. Busquemos relacionar hechos en lugares distintos y distantes. Lo que ocurre en algún país africano nos duele tanto como lo que sucede en América o Europa, o donde sea. 4. Expliquemos por qué nos duele, qué sentimos cuando presenciamos o sabemos sobre hechos de injusticia o violencia contra seres humanos. Expliquemos con detalle y profundidad lo que sentimos en nuestro cuerpo, como dolor y pena, pero también como enojo, frente a los actos injustos, y frente a los seres injustos. 5. Invitemos en los diálogos de indignación, a realizar propuestas para enfrentar esos hechos. De esa manera, la indignación como sentimiento y actitud se convertirá en fuerza o eje para la acción. Cualquier aporte, diálogo o enriquecimiento a estas propuestas, ¡siempre serán bienvenidos!

El celular como medio de aprendizaje

Ya vamos llegando! Ya vamos llegando! El uso del teléfono celular o móvil, como se le diga, para fines educativos empieza a ser una realidad que paulatinamente se impone. El acceso a la información, que antes nos hubiera costado ir a una biblioteca o a la librera de casa a buscar un diccionario o un libro. O que en tiempos más recientes, nos implicaría encender el computador y meternos a internet. Todo eso empieza a superarse en velocidad y facilidad, porque en el bolsillo llevamos la información. Porque en una cosita pequeña hay un acceso a la vasta información creada por el ser humano. Puede llevarnos ello a algunas preguntas: ¿A qué se dedicarán las escuelas o universidades, si en un teléfono puede encontrarse mucho de la información a la que dedican tanto tiempo y esfuerzo? ¿Si ahorramos tiempo en búsqueda de información, podríamos dedicarlo a la formación más plena y humana? ¿Aprenderemos mucho más de un teléfono que de un señor o una señora que nos repite mecánicamente, que nos dicta cosas, que nos hace aprendernos datos para podernos otorgar un puntaje que, en su suma, va a graduarnos de la Universidad o cualquier otra institución educativa? Preguntas como éstas debieran empezar a ocupar nuestro pensamiento y nuestras formas de asumir y enfrentar las nuevas exigencias educativas. Pero debemos apurarnos las y los educadores, porque en eso nos llevan muchísima delantera los economistas, los financieros, los dueños de las transnacionales informáticas, los grandes capitales que nos venden programas o aparatos. Y que ya sabemos, no están angustiados por el desarrollo integral de cada ser humano en el planeta.

Vivir para aprender, aprender para vivir.

This site is protected by Comment SPAM Wiper.